¿Qué nos enseña la luna en Leo?

Esta alineación se da por 2 días y medio, cada 27 días. Leo se conecta con las experiencias creativas, todo acto vinculado con emociones capaces de despertar nuestro corazón, por ello también nos conecta con la apreciación y auto-apreciación, con la dignidad y el pavoneo. Cuando las actitudes de las personas no se conectan con el amor, LA LUNA EN LEO nos conecta con el o-r-g-u-l-l-o, el nivel de energía que podemos desplegar de esta emoción es mayor a lo que nos da la IRA, la ira es una emoción capaz de promover la guerra y por consecuencia al odio, un proceso auto-destructivo.

Pero el orgullo tiene sus propios procesos autodestructivos, ya que se sostiene de lo externo, de lo aparente, y de la búsqueda por dividir. Si alguien es lo suficientemente orgulloso, podría ser el principal motivo de su muerte.

No se habla de la conducta de los Leo, la gente nacida a mitad de Verano tienen la capacidad de ser llamativas, chispeantes, bondadosas, vivificantes y amorosas, entre otros rasgos. 

Por otro lado, el proceso de encontrarnos con la LUNA EN LEO, nos permite identificar quién somos.

El orgullo puede impedir el acercamiento a la verdad, a los hechos, se puede optar por la negación, donde se crea una imagen absurda del verdadero PODER.
Puedes sentirte amablemente orgullosa de ti misma si encaraste las experiencias de la vida con VALENTÍA. Puede entenderse como empoderamiento, una fuerza vivificante para crear desde lo genuino, si puedes visualizar el uso de la determinación que lleva a los logros, estás más cerca de vivirlo, sentirlo, y compartirlo al mundo.